sábado, 24 de enero de 2009

Conocer la fe católica (3ra. Parte)

Conocer la fe católica (3ra. Parte)
¿Qué hacer y qué decir a los hermanos separados que anuncian la “esperanza” y la “salvación”?
“Las ovejas que no son de este redil” Tuve un amigo evangélico hace algunos años cuando estudiaba secundaría, que me decía: Lee la Biblia y te harás salvo. En ella está contenida toda la verdad ... Siempre que lo veía me repetía lo mismo. Como tratando de convencerme de que cambiara de fe. Un día decidí complacerlo y logré leer solo una parte del antiguo testamento y todo el nuevo, pero esto no me convirtió en un evangélico. Dice el Señor: " Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así también conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por mis ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; y también a ellas debo traerlas. Ellas me obedecerán, y habrá un solo rebaño y un solo pastor. ( Jn. 10,14-15)
Este ejemplo de conversión de los evangélicos narrado en la primera parte, es una de las muchas formas o tácticas, de cómo las sectas protestantes se basan, argumento que utilizan para decir que los católicos le hacemos culto a los santos (adoración) y los idolatramos. Esto lo hacen con el único propósito de hacernos ver que nosotros no creemos que existe un solo mediador entre el Hijo y El Padre y poniendo en tela de juicio nuestra propia fe católica. Para aclarar esta disyuntiva, nuestra respuesta es la siguiente: Hay dos clases de mediadores: el que paga por nuestros pecados y salva nuestra alma ese es uno solo, Jesucristo. En esto únicamente Cristo es el Mediador porque El murió para pagar nuestros pecados, y nadie más ha muerto por nuestros pecados. “Uno solo es mediador entre Dios y los hombres " (1 Timoteo 2,5) Pero hay otra clase de mediador el que ruega a Jesús y al Padre y al Espíritu Santo por nosotros para obtener de ellos, los favores que necesitamos. Esos son la Santísima Virgen y los Santos. Y en este sentido si puede haber más de un mediador. En la Sagrada Escritura tanto en el antiguo testamento como en el nuevo, trae ejemplos de lo expuesto anteriormente: Cuando Dios se disgustó con los 4 hombres que le habían inventado al Patriarca Job lo que él había hecho, entonces Dios les dijo: "Mi siervo Job intercederá por vosotros y Yo le atenderé su petición para no trataros duramente como merecéis" (Job 42,8) En este caso Job aparece como Mediador entre los hombres y Dios, pero no para pagar las deudas que le tenían al Señor sino para rogar en favor de ellos. Y el Señor Dios atendió su petición y los perdonó. Hay otro caso en el antiguo testamento donde Moisés dice a Dios: "Perdona las maldades de este pueblo, según la grandeza de tu misericordia" ( Nm. 14,19) y Dios le responde: " Los perdono conforme a tu suplica "Aquí Moisés aparece como Mediador no pagando los pecados de los otros (que eso solamente lo puede hacer y lo hizo el propio Jesucristo.) Así la Virgen María en la Bodas de Caná rogó a Jesús y se hizo el milagro para los novios y los presentes en aquella boda (Jn. 2,1-11). La Virgen y Los Santos son Mediadores ante el Gran Mediador que es Jesucristo. Cabe entonces hacernos la siguiente pregunta ¿Por qué siendo tan amigos de El, no pueden ir a pedirle favores para nosotros? ¿Es que una vez que están en el cielo ya no nos aman? Podemos observar en el Nuevo Testamento un gran número de mediadores narrados en los Evangelios que actuaron por otras personas para que Jesús les concediera favores o milagros. Por ejemplo cuando Jesús sana a un paralítico, descrito este mismo pasaje en los tres Evangelios sinópticos como son: (Mt. 9,1-18// Mc. 2,1-12 // Lc. 5,17-26). En todos el Señor Jesús pluralisa la fe que tenían los hombres (terceros- medidores) que llevaban al paralítico a los píes de Jesús. Y el Señor Jesús les concede el favor que ellos le piden. “Allí le llevaron un paralítico, acostado en una camilla; y cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: - Animo, hijo; tus pecados quedan perdonados. (Mt. 9,2) Otro ejemplo de la intervención de terceros lo vemos en la Biblia cuando Jesús sana a la suegra de Pedro y de igual forma indicado en los tres sinópticos. (Mt. 8,14-15 // Mc. 1,29-31) "Jesús salió de la sinagoga y entro en casa de Simón. La suegra de Simón estaba enferma, con mucha fiebre, y rogaron por ella a Jesús ." (Lc. 4,38-39) Otros episodios narran la intervención de terceros, como cuando Jesús sana al criado de un capitán romano ( Lc 7,1-10 // Mt 8,5-13 ), de igual forma a la hija de Jairo en: (Mt. 9,18-26), también cuando un hombre pide curación para su hijo que tenía un demonio en: (Mt 17,14-20 // Mc. 9,14-29// Lc. 9,37- 43) y otro de los casos es cuando a Jesús, le llevan un sordo mudo para que lo sane: (Mc. 7,31-37) Peticiones muy similares como las nombradas anteriormente, están en capacidad de hacer los santos y la Santísima Virgen por nosotros ante Dios, ¿quien se atrevería a dudar de esta posibilidad? Una de las intervenciones más extraordinaria realizadas por un mediador y narrada en la Biblia es el caso de una de las hermanas de Lázaro, Marta cuya mediación o petición es totalmente directa a Jesús: " Señor si hubieras estado aquí mi hermano no hubiera muerto."
( Jn.11,21). Y más tarde ocurre el milagro de volver a la vida a Lázaro. Es común ver como los evangélicos, se expresan de los católicos cuando nos dicen: "Los católicos son adoradores de imágenes". La Sagrada Escritura prohíbe la adoración de las imágenes, (en otras palabras tratarlas como si fueran un Dios) pero no prohíbe venerar, o sea rendirles respeto o admiración. Los católicos no adoramos las imágenes (o sea no las tratamos como si ellas fueran Dios o tuvieran poder como el de Dios) pero si las veneramos, o sea les rendimos honor como al retrato que se tiene a seres queridos y santos que rezan por nosotros en el cielo. “Las imágenes son sólo un recuerdo ante la comunidad cristiana de esa inmensa pléyade de hombres y mujeres que la Iglesia nunca debe olvidar porque nos dicen que si ellos pudieron vivir su fe, nosotros también El culto a las Imágenes no es extraño en la historia de las religiones paganas; sin embargo si es un fenómeno extraño en el mundo religioso judío. Para lo cual analizaremos dos posiciones diferentes, la primera: La prohibición de las Imágenes en la Sagrada Escritura se extiende - a los ídolos, ante los que se rinde culto de adoración. “No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ellos ni les rindas culto" ( Ex. 20, 4-5) y la segunda: En razón de su espiritualidad y trascendencia "El día en que el Señor habló con ustedes de en medio del fuego, en el monte Horeb, no vieron ninguna figura. Tengan, pues, mucho cuidado de no caer en la perversión de hacer figuras que tengan formas de hombre o de mujer, ni figuras de animales, aves, reptiles o peces." "Pero tengan cuidado de no olvidarse del pacto que el Señor su Dios ha hecho con ustedes. No se hagan ningún ídolo ni figura de las que el Señor su Dios les ha prohibido hacer." " Quemarán ustedes las imágenes de sus dioses, pero no intenten quedarse con el oro y la plata que las recubre; no caigan en esa tentación, pues cometerán una acción despreciable ante el Señor." (Deut. 4,15-18, 23 y 7,25)Estas ideas debían de ser muy bien asimiladas en un pueblo que estaba en constante contacto con culturas politeístas y, por lo tanto, también en continuo peligro de caer en la adoración de dioses falsos y de creer en imágenes como si fueran la encarnación de Dios. Comparar a Yahvé (Dios), aunque fuera remotamente con una imagen era rebajar su naturaleza a la categoría de Baal
(Dios pagano cananeo que significa Señor o Dios de la fertilidad). (Os.2,16) Sin embargo, la prohibición de (Ex.20,4 ) no es absoluta , pues el mismo Yahvé manda al pueblo a que se construya el arca y ponga dos querubines de oro macizo. "Haz una tapa de oro puro, que mida un metro y diez centímetros de largo por sesenta y cinco centímetros de ancho, con dos seres alados de oro labrado a martillo en los dos extremos." ( Ex. 25, 17-18 ) También se construye una serpiente de bronce para que cuantos la miren, queden sanos de las mordeduras de las serpientes: "Y el Señor dijo: - Hazte una serpiente como ésas, y ponla en el asta de una bandera. Cuando alguien sea mordido por una serpiente, que miré hacia la serpiente del asta, y se salvará." (Num. 21, 8-9) Podemos encontrar otros ejemplos donde Dios permite la construcción de seres tallados como en el libro de los Jueces y en la primera de Reyes los cuales dicen: "Después que Micaía devolvió el dinero a su madre, ella le entregó a un platero doscientas monedas de plata para que hiciera un ídolo tallado y recubierto de plata, que luego puso en casa de Micaía. Micaía tenía un lugar de culto en su casa. Y se hizo un efod y dioses familiares, y nombró sacerdote a uno de sus hijos." (Jue. 17, 4-5) " Hizo también dos seres alados de madera de olivo para el Lugar Santísimo."..... (1 Re 6,23-35)" (3) Aunque podemos observar en nuestra Iglesia Católica que en algunas ocasiones muchas personas, pareciera que confundieran los dos conceptos: el de veneración por el de adoración. Por lo tanto es necesario que tengamos bien claro la diferencia de ambos, pues podemos caer en este error involuntario, sobre todo por falta de conocimiento. Cuando profundizamos en el Evangelio podemos observar como la Biblia ve en la serpiente un símbolo de Jesucristo. "Y así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así también el Hijo del Hombre tiene que ser levantado, para que todo el que cree en él tenga vida eterna."(Jn. 3,14-15) En la Encarnación de Jesús explica San Juan: "Aquel que es la Palabra se hizo hombre y vivió entre nosotros, lleno de amor y verdad. Y hemos visto su gloria, la gloria que como Hijo único recibió del Padre." (1,14) Este pasaje nos brinda la oportunidad de aclarar muchas dudas en cuanto a las imágenes: Si Dios se ha hecho hombre y ha tomado carne realmente humana. Dios se ha hecho visible. Por lo tanto ha sido superada con Cristo la idea del (Deut. 4,15), pues Dios se ha hecho visible a través de Jesucristo. Sin embargo el hecho de la prohibición de hacer imagen del antiguo testamento puede tener una respuesta mucho más sencilla: Es que si Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza entonces ¿qué mas imagen realizada por el hombre puede superar al autor original de todo? (Continuará)
Tomado de Catholic Net. De, Alfredo Gómez Bolívar C.E.Q.G Coordinador, Instituto Apostólico de Misioneros Católicos Laicos.

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